El Cristo del Otero

El Cristo del Otero, también llamado Sagrado Corazón de Jesús, es una estatua de piedra de unos 20 m. de altura situada en lo alto del cerro de El Otero, el cual se encuentra a la entrada de Palencia por la parte norte de la ciudad. El Cristo fue construido en el año 1931 según proyecto del escultor palentino Victorio Macho. A los pies de la estatua, se hallan escavados un pequeño museo y la ermita de Santa María del Otero.

20 mar. 2013

EL CANAL DE CASTILLA (Historia, Proyecto y Construcción)

1.- Un poco de historia del Canal de Castilla
El proyecto del Canal de Castilla nace como un intento ambicioso de unir por vía fluvial, Castilla la Vieja y el Reino de León con el Mar Cantábrico, con el fin de enviar y recibir mercancías entre estos lugares, mediante transporte por navegación.
- Ya en tiempos del emperador Carlos I y de Felipe II se pensó en una solución similar, no sólo para ese territorio sino para otras zonas de España.

La idea original fue hacer el trasvase del río Frío al Carrión en su nacimiento de la siguiente manera:
Se comenzó por reunir un grupo de técnicos formado por el doctor Bustamante de Herrera, fiscal que fue de las audiencias de Granada y de Valladolid; el doctor Ribera, del Consejo real; Luis de Ceballos, regidor de Murcia y diputado en Cortes; tres alemanes, especializados en navegación fluvial; Martín de Anda, de la Casa real como intérprete; Sacramenia maestro nivelador, y personal auxiliar.
Bustamante de Herrera hizo en el mes de octubre de 1549, por mandato del emperador Carlos I de España y V de Alemania y de los señores del muy alto Consejo, un reconocimiento de los ríos Pisuerga, Carrión, Arlanza y Arlanzón sobre la posibilidad y facilidad de navegar por dichos ríos y sacar cauces para el riego de las tierras que estuvieren cerca de ellos.
El informe de Bustamante se resume así: Vista la disposición que hay desde Valladolid hasta arriba de Dueñas, que es donde se junta el Carrión con el Pisuerga, y pasando más adelante por el Pisuerga hasta encima de Torquemada, donde el Arlanza entra en el Pisuerga, y prosiguiendo por el Arlanza hasta la Venta del Moral, donde se junta el Arlanzón con el Arlanza, y subiendo así mismo por el Pisuerga hasta cerca de Aguilar de Campoo, y habiendo visto las riberas del Carrión hasta la villa de Guardo, parece que todas las riberas tienen buena disposición para sacarse por ellas los ríos de sus madres y regarse las tierras convecinas desde los últimos lugares susodichos hasta Valladolid, que por la parte del Arlanza son quince leguas, por la del Pisuerga veinte y por la del Carrión veinticuatro.
La consigna era trazar el proyecto del canal de navegación sin menoscabo de los setenta y tantos molinos enclavados en el trayecto más la continuación y mejora del riego. Bustamante opinaba que para salvar esas dos condiciones era preciso abrir nuevo cauce para el canal. Y en tal hipótesis el agua disponible sería insuficiente durante el estiaje.
Para solucionar esta dificultad tuvo la siguiente idea, aprobada por el doctor Ribera:
Al norte de las Fuentes Carrionas (lugar de nacimiento de río Carrión), nace el Río Frío que envía sus aguas al Cantábrico. En su origen tiene un caudal doble que el Carrión. Si fuera posible traer ese caudal al Carrión quedaba solucionada la dificultad de hacer navegable el Carrión. Afortunadamente el proyecto era factible a un costo que el mismo Bustamante calculaba en medio millón de ducados. En efecto, paralelo al Río Frío y casi al mismo nivel corre el Arroyo de Río Frío que desemboca en el Carrión. Hay un punto en que ambos Río Frío y su Arroyo, discurren a una distancia mínima que el doctor Ribera calcula en un cuarto de legua y casi al mismo nivel. Bastaría elevar el agua de Río Frío mediante una presa algunos metros para que después, aprovechando las ondulaciones del terreno, vayan a parar sus aguas al Arroyo de su nombre. El proyecto era tan dificultoso y costoso, que se fue quedando aparcado y olvidado y así fue transcurriendo el tiempo.

2.- Proyecto final y construcción
Todos los estudios estuvieron aparcados hasta el año 1751, que bajo el reinado de Fernando VI y patrocinado por el Marqués de Ensenada, se constituye una comisión de estudios (en la que, entre otros, estaban el capitán de navío Antonio de Ulloa y el ingeniero Carlos Lemaur), para decidir sobre la viabilidad técnica de la construcción de uno o más canales navegables.
Entre los varios proyectos existentes se decide la construcción de un canal entre la ciudad de Segovia y el pueblecito de Olea, situado entre Mataporquera y Reinosa (Cantabria), con un ramal hasta Medina de Rioseco (Valladolid).
- El comienzo efectivo de las obras se realiza en el mes de junio de 1753, bajo la efímera dirección de Antonio de Ulloa, en el lugar de Calahorra de Ribas, a partir del río Carrión y en dirección sur-suroeste, que principalmente por problemas de tipo técnico y presupuestario, se fue recortando el proyecto decidido en 1751, desechando en paralelo otros que fueron surgiendo en el transcurso de las obras del citado canal.

El período más largo de interrupción de las obras fue entre los años 1799 y 1831, debido fundamentalmente a la grave situación internacional en la que estaba comprometida la Corona española y a la guerra de la Independencia y sus secuelas en nuestras Colonias americanas. Hasta tal interrupción la financiación de las obras corrieron a expensas del Erario Público. Posteriormente, ya con Fernando VII, se optó por una financiación conjunta entre la Hacienda estatal y una Sociedad particular, que más tarde se convertiría en Sociedad Anónima y concesionaria de la explotación del Canal de Castilla. Esta Sociedad de carácter particular, estaba formada por cuatro grandes financieros y conocidos políticos de la época: Alejandro Aguado, marqués de las Marismas del Guadalquivir; Francisco Javier de Burgos; Gaspar de Remisa, marqués de Remisa y Carlos Fernando Martínez de Irujo y Mac Kean, duque de Sotomayor. El capital inicial, depositado en el Banco de San Fernando, de Madrid, ascendió a dos millones de reales, de los cuales la mitad correspondían a Alejandro Aguado, quien, sin embargo, junto a Javier de Burgos, se retiraría poco después, vendiendo su participación a los dos socios restantes, duque de Sotomayor y marqués de Remisa, que fueron en realidad, sobre todo este último, los verdaderos continuadores de la obra del Canal y de su explotación posterior por medio de la Compañía concesionaria que presidieron.
- Al final, la obra total se terminaba en el año 1849 y estaba formada por tres ramales conectados entre sí en forma de “Y” invertida:

►Ramal del Norte: Entre Alar del Rey y Calahorra de Ribas - Ribas de Campos (Palencia), con recorrido de 74,5 km., con 24 esclusas y un acueducto. Empezado en 1759 y terminado en Agosto de 1791.
►Ramal de Campos: Entre Calahorra de Ribas - Ribas de Campos (Palencia) y Medina de Rioseco (Valladolid), con recorrido de 78 km., con 7 esclusas y 3 acueductos. Empezado en Calahorra de Ribas - Ribas de Campos, el 16 de Julio de 1753 (paralizado en 1754 a los 25 Km., en Sahagún el Real - Paredes de Nava) y terminado en 1849.
►Ramal del Sur: Entre El Serrón - Grijota (Palencia) y Valladolid, con recorrido de 54 km., con 18 esclusas. Empezado en el Serrón - Grijota en 1792 y terminado en 1835.
- En el momento de terminar la obra en 1849, ya navegaban por el Canal 130 barcazas, propiedad, tanto de la Empresa del Canal como de particulares, arrastradas por parejas de mulas desde los caminos de sirga que existían a lo largo de las riberas del propio Canal.
La entrada en funcionamiento conjunto de los tres ramales produjo un rápido aumento de la navegación y tránsito comercial, pues en el año 1860 el número de barcazas registradas ascendía a 365 unidades.
El comercio de las harinas de cereal es el que, principalmente, va a ocupar al Canal de Castilla y a la arriería (carros, carretas, galeras y recuas de mulas), que realizaba su largo enlace con la costa cantábrica a través del viejo camino lanero que unía la meseta con Santander.
Varios años más tarde, pasada ya la mitad del siglo XIX, la comparación entre la capacidad de transporte para el conjunto del Canal de Castilla y la del entonces nuevo ferrocarril (que en gran parte siguió su mismo trazado) era favorable al Canal.
El desplazamiento, del hasta entonces transporte por el Canal, por parte del ferrocarril fue mayormente debida a su rapidez y mayor flexibilidad.
Hasta mediados del siglo XIX la arriería está sólidamente establecida, siendo luego desplazada con rapidez por el ferrocarril al quedar concluidos los tramos Alar del Rey-Reinosa (1857) y Reinosa-Santander (1866). Este ferrocarril fue uno de los primeros construidos en España, fueron necesarios 28 túneles y una rampa media del 18 por mil en los tramos inmediatos a la Cordillera Cantábrica (Reinosa-Bárcena de Pie de Concha) para unir la meseta con el puerto de Santander, a través de dicha cordillera.
Según el Diccionario de Pascual Madoz, hacia el año 1845 en toda la provincia de Palencia existían 28 fábricas de harinas, de las cuales, 23 correspondían al Canal.
La época dorada de la exportación harinera por Santander (la más importante con mucho, de toda España) puede considerarse la comprendida entre los años de 1844 y 1890, dirigida principalmente hacia las colonias españolas de ultramar.
El principal retorno de productos coloniales lo constituía el azúcar, el café, el tabaco, el aguardiente de caña y otros, que una vez desembarcados en Santander, realizaban la ruta inversa de la harina, hacia Castilla a través del Canal.
La decadencia de la navegación por el Canal se va produciendo de forma paulatina, de tal manera que el año de la reversión del Canal al Estado (1919), solamente 10 barcazas mantenían abierta la navegación por el Canal. La independencia de las colonias españolas de ultramar y los nuevos medios de transporte, como el ferrocarril, más rápidos y versátiles y cuyos trayectos anulaban al del Canal, supusieron la puntilla para esta navegación interior hasta su desaparición total en el año 1957, quedando su función exclusiva como canal de riego.
Esta política de regadíos, permitió la sustitución de la importación del azúcar de caña por la producción de la misma a nivel nacional, extraída de la remolacha azucarera, que desde la década de 1910 los regadíos palentinos permitían multiplicar la producción de remolacha para ser transformada industrialmente en azúcar común refinada, gracias al procedimiento que F. C. Achard puso en funcionamiento a comienzos del siglo XIX.
Por otra parte, se incrementó el consumo interno de harinas, debido en parte a la introducción de un nuevo producto que fue la galleta dulce; opción pionera a la que se dedicaron a comienzos del siglo XX ciertas familias del norte de Castilla, que en pocos años formaron la mayor concentración fabril galletera de España, sobre todo en los lugares de Alar del Rey y Aguilar de Campoo, ambos de la provincia de Palencia, que en sus buenos tiempos contaban entre ambos con 7 importantes fábricas de galletas, a saber: Siro y Palacios en Alar del Rey, y Fontaneda, Gullón, Fontibre, Ruvil y Tefe en Aguilar de Campoo. Todavía a día de hoy se mantienen en Aguilar dos de las más importantes, Gullón y Siro.
La principal función del Canal en la actualidad es la dedicada al abastecimiento de agua para el regadío agrícola.
Otra función, cada día más en auge, es el turismo. Al descubrimiento del Canal vamos a dedicar nuestros recorridos a lo largo de él, divididos en etapas, para realizar bien a pie o en bicicleta por las sirgas del canal, o también en coche o moto utilizando las carreteras colindantes, ya que en la mayoría de las sirgas a lo largo del Canal está prohibida la circulación de vehículos a motor.

Datos Técnicos del Canal de Castilla:
- Longitud total: 207 Km.
- Anchura máxima: 21 m.
- Anchura mínima: 11 m.
- Profundidad máxima: Menos de 3 m.
- Profundidad mínima: Con pleno caudal 1,80 m.
- Desnivel desde el origen: 192 m.
- Número total de esclusas: 49

3.- Proyecto de nuevos asentamientos en las riberas del Canal
El rey Carlos IV en una orden de 1791 manda poblar el curso del Canal de Castilla, para lo cual se proyectaron un total de 11 asentamientos o poblaciones a lo largo de su recorrido, distribuidas de la siguiente manera:
- 7 a orillas del Ramal Norte
- 1 a orillas del Ramal de Campos
- 3 a orillas del Ramal Sur
Algunos de estos proyectos se llevaron a cabo, pero otros no llegaron ni siquiera a iniciarse.

3.1.- Los nuevos poblamientos del Ramal Norte:

►Alar de Rey:
Es la única población que subsiste a día de hoy. La villa de Alar fue fundada en unos terrenos situados a orillas del río Pisuerga, en término de Nogales de Pisuerga, que el Estado compró a las monjas del Monasterio de San Andrés de Arroyo por el importe de 200.000 reales, en fecha de 30 de Octubre de 1792, con todos sus términos y derechos. En el año 1793 fue propuesta la denominación del nuevo poblado como “Alar del Rey” y aprobado por S.M.
Estos terrenos estaban situados en un paraje denominado “Alar”, que en el Catastro de la Ensenada, realizado el 14 de Marzo de 1753, ya figuraba como Villa de Alar.
En dichos terrenos, según dicho Catastro, había un molino harinero con 4 muelas que trabaja con las aguas del río Pisuerga; un batán con 2 ruedas que trabaja también con dichas aguas; una casa habitada por el molinero, llamado Francisco Martín, natural de San Pedro de Moarves, un hijo suyo y un criado llamado Agustín García, natural de Aguilar de Campoo; y también una pesquera en el río Pisuerga arrendada por el citado Monasterio a Diego García, vecino de San Quirce de Riopisuerga.

►Barrialba: Era un antiguo asentamiento romano situado entre Herrera de Pisuerga y San Quirce de Río Pisuerga, a la altura de la 3ª esclusa, entre el río Pisuerga y el Canal. Se pensó repoblar este despoblado con los operarios y sus familias que se pensaban emplear como trabajadores en las fábricas proyectadas en las esclusas 3-4-5 y 6, situadas entre San Quirce y Herrera. La implantación de las fábricas no se hizo efectiva, con lo cual no se construyó el asentamiento.

►Nestar: Era un asentamiento prerromano, que pasó a ser posteriormente villa rústica, situado entre Herrera y Ventosa de Pisuerga, cerca de la 7ª esclusa, entre el Canal y el río Pisuerga. Fue la primera iniciativa de repoblación del Canal, con el fin de proporcionar mano de obra para un batán y una fábrica de curtidos construidos en la 7ª esclusa. Aunque llegaron a vivir 10 familias, nunca se construyeron casas, por lo que dichas familias vivían en la 1ª planta de una edificación anexa al batán. Este enclave tampoco fructificó, pues parece que desapareció con la guerra de la Independencia.

►Poblado de la fábrica de papel de Olmos de Pisuerga: Llamado también poblado de El Papel, fue construido al lado de las esclusas 11-12 del Canal, en término de Olmos de Pisuerga, lugar donde se edificó en el año 1791 una fábrica de papel, cuya mano de obra estaría constituida por la mayoría de los habitantes del poblamiento.
La primera noticia que se tiene de este poblado es en 1793, pero es en el año 1800 cuando alcanza su máxima población con 12 familias y 12 casas. En torno a 1840 se produce el cierre de la fábrica de papel, con lo cual el poblado es totalmente abandonado.

►Quintanilla la Real: Se pretendía establecer un poblado sobre los terrenos que ocupó el antiguo despoblado de Quintanilla de Muñoroz abandonado desde finales del S. XVIII. Su instalación se llevaría a cabo al lado del puente sobre el Canal llamado Carrecalzada, cercano a Melgar de Fernamental (Burgos), pero la realidad es que nunca se llegó a construir el pretendido poblado.
Se inició la construcción de un parador en el año 1798, que a pesar de los retrasos surgidos debido a la oposición del pueblo de Melgar, ya estaba en funcionamiento a principios del año 1800, pero nunca se llegó a formar un poblado en torno al parador. Durante la guerra de la Independencia, dicho parador fue abandonado y saqueado y nunca llegó a reconstruirse, de hecho en 1822 fue demolido.

►San Carlos de Abánades: En los términos de tres antiguos despoblados medievales (Abánades de Suso, Abánades de Enmedio y Abánades de Yuso) situados cerca de la confluencia de los ríos Valdavia y Pisuerga, se construyeron importantes obras del Canal, entre ellas, el acueducto de Abánades, unos almacenes y un astillero provisional. Una vez concluidas estas construcciones permanecieron allí algunos trabajadores con sus familias para atender a su conservación.
Antes de la construcción del acueducto ya se había construido la iglesia de San Carlos. Posteriormente fue aprobada por S.M. la repoblación y construcción del nuevo poblamiento denominado “San Carlos el Real de Abánades”.
Constaba de dos hileras paralelas de construcciones, en las cuales se distribuían seis casas, una fragua, un mesón y un horno, y que desembocaban en la iglesia, que como todas estas edificaciones se levantó a cargo de los fondos del Canal. Hacia 1800 contaba con 8 vecinos y medio siglo después apenas había progresado.
Las continuas disputas con Melgar de Fernamental acerca de sus términos y jurisdicción impidieron su desarrollo, quedando definitivamente agregado a Melgar a mediados del siglo XIX, lo cual supuso su práctica desaparición. En la actualidad no se conserva nada del poblado, a excepción de unos restos de la fábrica de la iglesia cubiertos por una espesa vegetación en una zona cercana a la autovía León-Burgos.

►Calahorra de Ribas (o Calahorra de Campos): La instalación de dos molinos y un batán junto a la triple esclusa formada por las esclusas 22-23-24, mediante las cuales el Ramal del Norte vierte sus aguas en el río Carrión para enlazar con el Canal de Campos, propició el nacimiento de la pequeña población de Calahorra de Ribas, construyéndose allí este enclave habitado de nueva creación.
Al igual que en Alar del Rey, en 1794 se efectuó la compra por parte de la Real Hacienda de la presa sobre las aguas del río Carrión situada en el paraje de Calahorra, en la ribera del término de Ribas de Campos, que pertenecía al Priorato de Santa Cruz y al Marqués de Montealegre. Se pagó a los interesados por esta transacción, la cantidad de 283.243 reales y 33 maravedís.
Es en el año 1799 cuando se empieza a denominar a este nuevo enclave “Calahorra”. En el año 1809 ya hay en el asentamiento cinco viviendas y en 1820 ascienden a nueve las viviendas construidas.
Calahorra de Ribas nunca fue municipio, pero su localización estratégica le permitió mantenerse habitado de forma continua hasta épocas relativamente recientes.

3.2.- Los nuevos poblamientos del Ramal de Campos:

►Sahagún el Real (o Sahagún el Viejo):
Se construyó esta nueva población en las inmediaciones de Paredes de Nava, en torno al año 1792, cuando se reanudaron las obras del Canal, para servir como puerto de embarque de cereales y otras mercancías enviadas hacia el norte, al habilitarse para la navegación los tramos ya terminados. En 1800 contaba con un gran almacén de grano, un parador para el hospedaje de pasajeros y operarios, una casa del fiel con huerta y una iglesia.

3.3.- Los nuevos poblamientos del Ramal Sur:

►El Serrón:
En la loma del Serrón, término de Grijota (Palencia), en las cercanías de la triple esclusa formada por las esclusas 25-26-27, se proyectó construir una nueva población, junto a las fábricas de harinas que ya se habían construido, en las cuales se instalaron las primeras máquinas para limpiar el trigo y para cerner la harina. El Serrón fue uno de los enclaves industriales más importantes a finales del S. XVIII y principios del S. XIX; en los tiempos de su máximo esplendor, vivieron y trabajaron en este poblado 23 familias. En este lugar comienza el Ramal Sur del Canal y termina en Valladolid.

►Poblado de la Treinta: Se proyectó construir una nueva población en las proximidades de la esclusa 30, a mitad de camino entre el lugar de Grijota y la ciudad de Palencia, pero no llegó a realizarse por no haberse construido el batán de curtidos y ante, que estaba previsto.

►Viñalta: Se empezó a construir un nuevo poblado en el paraje de Viñalta, lugar próximo a la ciudad de Palencia, en las proximidades de las esclusas 31-32, junto a la fábrica de papel que se había instalado. Sin embargo, no llegó a consolidarse al tener esta fábrica una actividad poco importante y un corto periodo de funcionamiento.

Bibliografía:
- Cartulario de la Universidad de Salamanca, Tomo III - Vicente Beltrán de Heredia.
- Patrimonio artístico y paisaje en torno al Canal de Castilla, Tesis Doctoral - José Luis Moisén Gutiérrez
- “Obras Completas” de Jovellanos editadas por el Ayuntamiento de Gijón, el Instituto Feijoo de Estudios del Siglo XVIII y KRK ediciones - http://www.jovellanos2011.es/web/biblio/
- Consorcio para la gestión turística del Canal de Castilla, www.canaldecastilla.org
- Tratado de Fortificación o arte de construir los edificios Militares y Civiles, Tomo II - Juan Muller.
- Mapas y planos - IGN